hoygan, ya volvimos de las Jornaícas

Eh, muy bien, muy bien Jornaícas. Un evento pequeño pero atípico, que va concentrando gente conforme pasa el día, tanta que a la hora del cierre la plaza del Centro de Historia está a rebosar y no dan ganas de cerrar el stand. En realidad sí, sí dan ganas de cerrar y largarte a descansar de una puta vez. A veces nos puede el dinero, a veces nos puede el sueño.


Quizá solo tengamos una anécdota destacable, pero lo vale. Un muchacho acudió a nosotros y nos confesó que le gustan todos nuestros fanzines,,, excepto el último. ¿La razón? Porque aparece porno gay. Ojo, todo el porno gay que sale en el último Katz es una parodia de Hetalia de seis páginas en la que nos metemos con el rollito yaoi, y en la que sale un personaje zombificado echando un kiki. Se ven culos y un pito de no-muerto, nada venoso, peludo o eyaculante. Por lo visto este muchacho le enseñó el fanzine a una amiga, con la mala fortuna de abrirlo justo donde los culos y el pito, y se pensó que era gay (TERROR-FUROR-HORROR). Le costó convencerla. Si le hubiera sacado el rabo en ese mismo momento no le habría costado tant-- PERO AL CASO. El chico nos dice esto, nos quedamos un poco picuets, le pedimos perdón por haberle obligado moralmente a lanzar el fanzine a la basura y le prometemos venganza.

PERO (y aquí viene lo jugoso) inmediatamente después de decirnos esto va y nos compra una chapa de Justin Bieber, otra de Thor Esponja (que sale con un arcoiris en las manos), y nos sugiere que hagamos chapas de My Little Pony. EH, EH, EH, UN MOMENTO. Nuestro fanzine no te hace parecer gay. Its not my fault!


No me olvido de destacar dos detalles: los fanzines estaban un poco/bastante ocultos, y la sesión de música que pincharon los 1d20 Dj con la gente de Fuzztoons al frente fue el apoteosis. Espero que lo suban pronto a Internet porque lo merece. Se que lo destacado en las Jornaícas siempre son los musicales, pero me da igual: pinchar en directo un remix de Astérix y Obélix con un fondo del palo Carlinhos Brown vale oro. Por no hablar del Barbara Streinsad del III Reich. Lo dicho, que lo cuelguen ya.