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Actualizo esta noticia con un comentario adicional que publiqué originalmente en el grupo de Facebook sobre Artist's Alley, y que creo conveniente reproducir para quitarle la ironía al resto del artículo:
Después de un Salón del Cómic de los grandes (léase un Barcelona, un Expocómic, y para de contar) siempre hay movimiento en el mundillo del tebeo. Que si el emplazamiento, la asistencia, los stands, las ventas, las exposiciones, la carencia de amor a la patria, el ninguneo a unos u otros. SIEMPRE. Y es normal. Son eventos muy grandes, que intentan tocar muchos palos y acaban siendo aprendices de todo y maestros de nada. Aquí no se celebran certámenes temáticos de series de televisión, de cómic, de ciencia ficción y de tebeo antiguo: aquí lo metemos todo apretujado entre cuatro paredes y sanseacabó. Así que hay cosas que se les escapan a los organizadores. Sobre todo si estos no han estado nunca detrás de un stand. Si no son autores. Si no son editores. Si no asisten a otros eventos. Al final funciona como en el podrido mundo de la política: si ni a ti ni a nadie de tu entorno cercano le han desahuciado de su propia casa podemos suponer que el tema, a priori, no te importa una mierda, y que hay que gritarte mucho en el oído para que te enteres.

Lo divertido es que a los eventos que sí organizan los autores, editores y gente más o menos metido en el mundillo no acude tanta gente como para que sean verdaderamente rentables. Es lo que hay. Así que todos (autores, libreros, editores) acuden a la llamada del dinero, que son los Eventos Grandes. Hasta aquí todo comprensible. Todo muy Ley de la Oferta y la Demanda.
Siguiendo esta línea de lógica es igualmente comprensible que Ficomic o cualquier otro Evento Grande no apoye a los autores jóvenes o nuevos talentos del modo en el que nos gustaría a, siendo realistas, los autores jóvenes o los nuevos talentos (porque al resto muy probablemente les importe un par de narices). Digamos que estos mocosos del cómic hacen fanzines (un palabro que tendremos que erradicar si queremos desvincular lo Casposo de los Nuevos Autores). Si a los organizadores de los Grandes Eventos les acuden religiosamente todos los años veinticuatro grupos con su fanzine dispuestos a pagar por un stand en condiciones miserables, ¿cómo no vas a coger el maldito dinero? ¿Y para qué te vas a molestar en mover el culo y mejorar su situación si el año que viene van a volver? (Situación que podría cambiar radicalmente con una peineta colectiva, y ya era hora). Poneos en su situación. Joder, la mitad de los que montan stand son unos porreros de bandera. Es mejor que estén ahí apartados sin molestar demasiado y que sigan pasando por caja. Y así podemos entender que muchos piensen que:
1. Hacer un fanzine es de panolis.
2. Los fanzineros son unos borrachos.
3. Vincular tu obra con los fanzines es morir, artísticamente hablando (quédense con esta idea, que es bastante importante).
De unos años a esta parte la crisis económica nos está dando un palo de cuidado a todos. Si apenas había industria del cómic en este país ahora ya ni te cuento. Máxime cuando comprar un cómic pasa por gastarte veinte euros en la Fnac y el tebeo popular de grapa parece estar muerto y enterrado (y ojito no digas por ahí que quieres revivirlo). En fin, que todos (autores, libreros, editores) tienen que sacarse las castañas del fuego. Así salen conceptos como la Novela Gráfica, tan efectivo para cierto sector de público como cascarle a una portada la pegatina de EL CÓMIC EN EL QUE SE BASA LA FAMOSA PELÍCULA. Aquí hay que moverse, y todo movimiento dirigido a mover el sector es respetable. Igual que montar un crowdfunding, si no aburres demasiado por Twitter.
Los autores necesitan comer. Según qué editores pagan más o menos de forma puntual, los encargos escasean y la autoedición solo es una alternativa si tienes tiempo y no te pesa una hipoteca. Así que ahora se nos ilumina la bombilla y un grupo de autores plantea crear Callejones de Artistas (Artist's Alley) en los Grandes Eventos para sacarse unas pelas. BUENA IDEA. Estos espacios, para los que no sepan de qué va la cosa, son mesas compartidas por varios autores en los que dibujan encargos. No dedican sus obras como harían en un stand de librería o editorial, sino que dibujan lo que se les pida por una tarifa. Lo que en DeviantArt llamaríamos hacer COMISSIONS, en vivo y en directo. Y se plantea como una necesidad real de los autores. Como algo que no se hace en España.
Y pienso,,, ¿cómo que NO SE HACE?

Vamos a ver, vamos a ver. Nosotros ya hemos visto artistas haciendo comisiones en cualquier Japan Weekend. Y ganando pelas. Hay stands de fanzines que se tiran dibujando todo el santo día. Y no lo hacen GRATIS. Cobran por ello. Entonces, ¿qué es lo que se está buscando ahora? Leemos por ahí que no, que es que no solo se quieren hacer encargos, sino también vender otra producción, libros de arte, láminas, páginas originales.
Lo mismo que en cualquier stand de fanzines, entonces. También llamados stands no comerciales en algunos certámenes, o de jóvenes creadores. O incluso CALLEJÓN DE ARTISTAS, tal cual.
Ah. AH. AHORA LO ENTIENDO.
Lo que pasa es que lo que hay hasta el momento no son Artist's Alley de auténticos artistas. DE AUTÉNTICOS AUTORES. Que un autor profesional no va a querer sentarse al lado de un amateur, de un novato, de un fanzinero. Porque él no es un fanzinero. No es un autoeditor. ES UN AUTOR. UNO DE VERDAD. Vamos a montar algo nuevo entre la gente que somos Gente de Verdad. Vamos a montar una Novela Gráfica en forma de Isla de Postureo. A ver qué evento se cuelga la medallita de ser el primero con Artist's Alley, aunque ya hemos dejado claro que ya se celebran.
FUERA DRAMAS. Copiemos el modelo del Japan Expo, aunque sea manga, y dejémonos de tonterías. Stands amateurs, stands de jóvenes diseñadores (ropa, moda), stands de jóvenes creadores (cómic, arte), callejón de artistas, zona editorial, zona de merchandising y zona de librerías. Aplausos para todos. Y la palabra fanzine no sale por ningún lado. TODO ES FELICIDAD EN MUNDO CÓMIC.

Actualización (27/4/2013): Jordi Bayarri ha sabido cerrar en una frase lo que me ha costado una parrafada dar a entender: "Esta sería la oportunidad de desmontar el guetto en que han convertido los organizadores de salones la zona de fanzines, abrirla a todo tipo de autores y convertirlo en lo mismo pero mejor".
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