Presentación
Cambio de fecha, cambio de ubicación, pero regresamos por cuarto año consecutivo para dar lo mejor de nosotros mismos.
A las actividades tradicionales se unen nuevas prácticas.
Solucionamos los errores.
Pulimos lo mejorable.
Nos reímos de nosotros mismos.
Y, sobre todo, predicamos el amor libre por el cómic.
Que se note que somos Studio Kat.
El Grupo Estable de Cómic de la Casa de Juventud L'Amagatall, en Quart de Poblet, ha crecido en los últimos años de manera lenta pero progresiva. Cuatro miembros en 2006, ocho en 2007 y, sorprendentemente, y gracias a un cartel de actividades y una promoción cada vez mayores, treinta y dos miembros durante 2008.
Parte del mérito de esta incorporación masiva de gente joven y con empuje ha sido el estudio de cómic que sostiene el eje central del Grupo Estable de Cómic: Studio Kat. Afincados en Valencia desde el año 2003, Studio Kat lleva seis años en la brecha del cómic valenciano. Formado por gente joven, que no supera los 25 años, y con formación de toda índole (tanto a nivel artístico como académico), Studio Kat recorre todos los eventos dedicados al cómic de la Comunidad Valenciana, y un número significativo de acontecimientos en otras regiones, a la vez que edita sus propias publicaciones en formato fanzine, ya sea a nivel local o nacional, en papel o en versión digital, siempre con los precios más económicos posibles, tratando de buscar la rentabilidad sin buscar un beneficio real que no sea el de poder seguir editando nuevos fanzines. Algunos de ellos son gratuitos.
Studio Kat también promueve actividades en los eventos antes mencionados, con concursos y torneos originales y únicos, siempre buscando puntos de vistas diferentes y algo nuevo que aportar desde su peculiar sentido del humor.
Y la única motivación para todo esto es la pasión por los cómics.
El cómic es un medio fascinante, con un sinfín de géneros y estilos diferentes, como lo tienen el arte cinematográfico o la literatura. En un proceso de normalización cada vez más integrador en la sociedad, el cómic se encuentra cada vez más aceptado y se vuelve cotidiano a medida que avanza el tiempo y las nuevas generaciones gozan de la afición por la lectura y la socialización, al mismo tiempo que la población madura redescubre a través de la gran pantalla las delicias de la lectura de la historieta.
Y uno de los factores más relevantes que han impulsado el mundo del cómic es, sin duda, el boom del manga en nuestro país, el cómic japonés. En 1990, la situación del medio cambió radicalmente cuando la televisión autonómica catalana comenzó a retransmitir Dragon Ball, la obra más famosa de Akira Toriyama. Nadie podía esperar la explosión de demanda que llegaría poco después. Cuando, en 1995, editorial Planeta comenzó a publicar el manga, obtuvo un éxito arrollador. Se crearon un gran número de editoriales que comenzaron a explotar este nuevo recurso de Oriente, hasta acabar ahogando al medio en una etapa de receso que obligó a cerrar a muchas de estas nuevas empresas. Lo que parecía ser una nueva etapa para los autores españoles,
que podían aprovechar el tirón del manga, acabó perdiendo fuelle. A principios del siglo XXI, no obstante, la situación se volvía de nuevo sostenible. Según la Asociación de Autores de Cómic de España, de los 2236 títulos de cómic publicados en el años 2005, el 33,31% (745 títulos) era de origen nipón.
La situación cambia, el mercado cambia, los aficionados cambian, y las nuevas generaciones sustituyen a las viejas. Otakuart son unas jornadas manga alternativas, en las que ofrecemos actividades para todas las edades, utilizando el manga como excusa para articular todo nuestro cartel. Pero también hay deporte, juegos de mesa y tablero, fotografía, animación, espectáculo, música y entretenimiento para todos. Una alternativa a otras subculturas que reinan en la sociedad.
En definitiva: ¡Studio Kat a los mandos! ¡Puede pasar cualquier cosa!
